Seguramente en este tiempo de cuarentena y aislamiento has tenido mucho tiempo para tener variedad de pensamientos: unos buenos, otros no tanto, algunos de miedo o de duda. Sin duda, en un evento como este nos va a llevar a reflexionar, y como las Mentes DeMentes siempre sacan lo mejor de todas las oportunidades y de las crisis, les compartimos algunas reflexiones para que las tengan en cuenta. Tal vez algunas ya habían pasado por su cabeza, tal vez otras no, pero lo importante es que este momento duro que estamos viviendo logre convertirnos en mejores versiones y salgamos recargados cuando todo termine.
– ¿Por qué estoy agradecido el día de hoy?
Es algo que deberíamos hacer a diario, con o sin pandemia o cuarentena. Te has preguntado por qué cosas, personas, hechos, emociones deberías sentirte agradecido cada día? Incluso las cosas que percibimos como malas o negativas, dejaron algún aprendizaje o lección, por lo cual también deberíamos aprender a agradecer por ellas.
– Ahora que estoy en casa, ¿Cómo es mi relación conmigo mismo y con las demás personas con las que convivo?
Si vives solo, pensarás que es más fácil quedarte en casa, ya que no tendrás que convivir con nadie. Pero tendrás tal vez el reto más grande de convivencia, que será aprender a estar contigo mismo, lidiando con la soledad, la crisis, los momentos de ansiedad a causa de las noticias, y las demás emociones que un evento como una pandemia puede producir. Aprende a conocer la relación contigo, y reinventarla en caso de que sientas que es necesario.
Si vives con otras personas, lo anterior es igual de importante, dado que si tu relación contigo mismo es buena, seguramente podrás tener una buena relación con los demás. Pero aquí se le suma un poco de dificultad al tema: estarás todo el día encerrado con las personas con las que vives, cada una inmersa en sus obligaciones y tareas, pero además compartiendo los espacios comunes y las tareas del hogar.
Piensa como te relacionas con ellos, y cómo se puede mejorar la manera en que interactúas.
– Es una época de dar, más que de recibir.
Piensa profundamente, ¿Cómo y a quienes puedo ayudar en esta contingencia? Cuando se habla de ayuda comúnmente se piensa que se habla de cosas materiales. Pero puedes dar mucho más que eso. Analiza desde lo que eres y lo que sabes, ¿cómo puedes ayudar a los demás? En estos tiempos de crisis, los pequeños detalles y los pequeños actos se convierten en grandes hechos.
– ¿Qué estoy haciendo por mí, por mi cuerpo, mi mente y por mi salud?
El confinamiento llevará varios días, por lo cual, propónte a si mismo tener hábitos que le aporten a tu cuerpo y a tu mente. Maneja los tiempos para que puedas dedicarte espacios a ti mismo y procura pensar como puedes mejorar tu alimentación y tu salud física y mental.
– ¿Qué de todo lo que estoy viviendo, cambiando y re inventando ahora, permanecerá una vez termine esta etapa?
Si durante este tiempo de aislamiento hiciste algunos cambios o implementaste algunas acciones que antes no hacías, pero que te funcionaron mejor de lo que imaginaste, ¿por qué no incluirlas en lo que será tu vida luego de la cuarentena? Es tiempo de aprender, desaprender y re aprender.

