Gloria y Jorge, los estudiantes citados en otro artículo, pertenecen a la generación llamada Millenials, sobre la que podemos encontrar abundante material, estudios, publicaciones, y miembros en nuestras empresas.
Muchos de esos estudios se concentran en mostrar características comunes a los miembros de esa generación: espíritu emprendedor, deseo de cambio constante, mente abierta, flexibilidad y adaptabilidad, conciencia social, ética y ambiental, alineación con la tecnología, etc.
Aunque no pertenezco a esa generación, comparto, o así lo deseo, muchas de esas características. Sin embargo, y tal vez, precisamente por ser de una generación anterior y por mi propia situación actual, me encuentro un poco inquieto al encontrar poca visión de mediano o largo plazo en esa forma de pensar.
No soy el primero en notarlo, de ninguna manera. De hecho, ha sido esa una de las conclusiones en algunos de los estudios: la falta de preocupación por el largo plazo, el interés total por vivir el presente, el aquí y el ahora.
Cuando no vivan en casa de sus padres, cuando sus padres mueran, Jorge y Gloria, ¿tendrán interés en tener su casa propia? ¿Tendrán hijos? El gusto por los viajes no se acaba, ¿A qué lugar quieren viajar estas vacaciones? ¿De donde sale el dinero para pagar la independencia de Jorge y de Gloria?
Puedo asumir que ellos pertenecen a la mayoría de la humanidad que no recibirá una generosa herencia y que, en algún momento, enfrentará el reto natural de ser adulto. Cuando ese momento llegue, cuando los padres no estén o dejen de ser productivos, o simplemente decidan que es momento para que sus hijos vivan por si mismos, ¿Qué?
Espero y deseo que sea precisamente la primera característica que cito para los millenials la que brille y responda a todas las preguntas. Porque entonces habrá empresas, habrá generación de empleo, y Jorge y Gloria generarán suficiente abundancia para ellos mismos y para otros.
Y espero y deseo que, cuando ellos deban responder esas preguntas, no se haya enquistado y generalizado en ellos la idea de un mágico proveedor que regalará o subsidiará todo lo necesario.


El reto… Mi reto, seguir siendo una «milenial» por accidente a la que le gustan los retos, aprender todo el tiempo, ser flexible ante en cambio, viajar pero con los pies en la tierra, una milenial que sueña, que vive el presente, pero con la conciencia de estar sembrando en un futuro tranquilo y feliz!