Las grandes compañías están hechas de grandes equipos. Por esto, hace unos años, Google se planteó la misión de descubrir el equipo perfecto. El estudio se llamó “Proyecto Aristóteles”, como tributo al gran filósofo que planteó que es posible tener un todo que es más grande que la suma de sus partes. Se estudiaron 180 equipos, y entrevistaron a cientos de ejecutivos, líderes de equipos y sus miembros.
Luego de decantar los datos, los investigadores detectaron factores específicos que influencian la efectividad de los equipos, pero resaltaron uno como el más importante: La seguridad psicológica.
Google descubrió que para que los equipos trabajen bien juntos, los miembros del equipo deben sentirse lo suficientemente cómodos para ser ellos mismos. Solo así, podrán contribuir con todo su potencial.
En un estudio similar al realizado por Google, psicólogos del MIT descubrieron que los buenos equipos generalmente hacen dos cosas:
1. Cuando trabajan en alguna tarea o proyecto, los miembros del equipo tienen la oportunidad de hablar, y la conversación no es dominada por una única persona.
2. Los miembros del equipo tenían la capacidad de interpretar las expresiones, tono de voz y lenguaje no verbal de sus compañeros de equipo. Esto les permite ser más sensibles a los sentimientos de los miembros del equipo al momento de comunicarse.
Pero, ¿Cómo aplicar esto en el día a día de los equipos? Piensa en cómo son las reuniones que tienes usualmente. Este debe ser un momento en el que el equipo se beneficie de los puntos de vida colectivos y de las perspectivas distintas. Pero esto solo funciona si el grupo de trabajo y los miembros del equipo se sienten en un ambiente lo suficientemente cómodo como para compartir sus pensamientos y sentimientos.
Si tu estás precidiendo la reunión, tienes un rol especial. Deberías:
– Hacer más preguntas.
– Incentivar a los miembros más tímidos o introvertidos del equipo a que compartan su opinión.
– No dar la solución el problema tu mismo.
Adicional a escuchar más, te invitamos a Prestar atención a lo que dicen los demás miembros del equipo, así como dar elogios generosos y replantear los comentarios y el feedback negativo.

