“Todos tenemos pendientes” .
La vida está llena de ciclos, los hay de todo tipo: Académicos, Políticos, Profesionales, Económicos, y de tantas otras clasificaciones como podamos imaginar.
En mi caso, algunos ciclos han iniciado y terminado por decisión propia; otros no fueron planeados, simplemente tomé conciencia de ellos una vez adentro, o noté que habían terminado tiempo después. La vida física en sí misma es un ciclo.
El asunto es que, imagino que en el mismo ciclo de la vida, siempre existen y existirán asuntos pendientes.
Ejecutivos, empresarios, empleados o estudiantes tenemos, explícita o no, una lista de actividades a realizar, cosas por hacer. Asuntos en la agenda, recordatorios, tareas … ítems en el To Do List. Para mi es maravilloso cerrar temas, terminar, completar, marcar lo terminado con una línea de color y darlo por cerrado. Eso es sinónimo de logro, de resultados concretos y precisos. El asunto es que la lista parece tener tendencia a crecer de forma ilimitada, infinita. Y aunque a veces el ritmo de crecimiento parezca abrumador, celebro que crezca.
No por el hecho de tener asuntos pendientes sin concretarse; si no se completan o marcan como terminados, la lista llega al infinito a la misma velocidad que la ineficiencia; algo insostenible para las personas y para las empresas, que requieren de resultados precisos, concretos, y oportunos. Celebro que crezca porque elijo los nuevos ítems en la lista para que reflejen los objetivos, los planes, las metas … los sueños.
La lista de pendientes, construida de forma consciente, es tanto un mapa como un faro. La lista de pendientes marca una ruta, y al revisarla puedo comprender elementos de la historia y definir o corregir el rumbo.
Al cierre de cada etapa, profesional por ejemplo, la lista de pendientes es una posta que se entrega, es un acto de responsabilidad de quien cierra y de respeto por quien, si así fuera el caso, asume el rol de quien va cerrando. Siempre quedan pendientes, siempre quedan asuntos abiertos o en curso. Y aunque no traduzcan los mismos sueños, contribuyen para generar el contexto en el que aterrizarán los sueños del nuevo, de quien inicia su propio ciclo.
Al cierre de la vida misma también quedarán pendientes; en lo que a mi respecta y por ahora, pendientes no tengo duelos, pendientes quedarán besos.


la vida esta compuesta de pequeñas victorias, unas ves se sumen todas estas podrás ver el camino q has tasado al éxito.