Arquitecta y Ecóloga de la Universidad Javeriana.
Llevo 1 año desarrollando el proyecto de Techos Verdes Productivos, todo partió de la idea de trabajar con gente de poblaciones vulnerables y aportar un poco de mí hacía ellos. Quería buscar una forma de aportar, desde la arquitectura y la ecología, a la calidad de vida de las personas. Así que mediante este sistema de cubiertas verdes pude abordar una problemática habitacional muy importante y, paralelo a esto, también tratar aspectos como la seguridad alimentaria y los aportes de los servicios ecosistémicos que estos pueden prestar en nuestros ecosistemas urbanos.
Gracias a esto pude participar en EXPOJÓVENES, una feria que se realizó en septiembre del 2015. En ese espacio conocí a Gente DeMente y me invitaron a ser parte de ellos por el tipo de iniciativa que yo estaba desarrollando.
Actualmente estoy trabajando como arquitecta y a la vez estoy intentando desarrollar el proyecto de forma masiva, hablando de su desarrollo en general y los impactos positivos que trae tanto a las comunidades como al entorno. Ha sido difícil encontrar apoyo económico para una iniciativa de este tipo, sin embargo, no he dejado de impulsar el proyecto en varios escenarios, por ejemplo, en un congreso de Ciudades Verdes en Mérida, México, donde el clima es bastante extremo. Desarrollar allá el proyecto es un reto mayor, e igualmente son mayores los impactos generados. Mi propuesta llamó mucho la atención y por ende me invitaron a seguir investigando la manera de desarrollar el proyecto en condiciones de altas temperaturas como en las que viven en Mérida. La gran meta es llegar a implementar el proyecto en ese lugar y continuar su desarrollo en Colombia.
La prueba piloto, que tuvo un gran éxito y sigue en ejecución, se realizó en Usme, en el sector de Yomasa en Bogotá. El proyecto fue expuesto en la Sociedad Colombiana de Arquitectos, como una nueva forma de aplicación de las cubiertas verdes productivas. Se busca promover otra cara de la arquitectura, en la que la intervención realizada pueda abordar aspectos de mejoramiento en la calidad de la vivienda y, principalmente, la calidad de vida de la población desde la participación comunitaria. De esta manera generamos un sistema productivo familiar que ayuda a cubrir algunas necesidades económicas para ella misma.
¿Cómo se relaciona la Ecología con las Superficies Verdes?
Yo siento especial interés por todo lo relacionado con las superficies verdes, hablando de muros y cubiertas verdes y paisajismo en general. Es por esto que busqué la alternativa de desarrollar cubiertas verdes modulares que pudieran adaptarse la diversidad de comunidades a las que quería llegar. Así llegué a la localidad de Usme, hice la convocatoria y presenté el proyecto a la comunidad. Varias familias estuvieron interesadas, realicé una primera selección basada en las viviendas que podrían optar para la instalación de este sistema, ya fuera por cuestiones de disponibilidad de tiempo, resistencia en las cubiertas y/o interés en la práctica de la agricultura urbana. Comencé a trabajar con Blanca Niño y María Clotilde Hernández, dos mujeres hermosas, maravillosas, amas de casa provenientes del campo y por lo mismo con amplios conocimientos en agricultura. Las viviendas tenían características particulares, en una de ellas se iba a desarrollar la cubierta en una terraza de concreto y en la segunda se desarrollaría en una cubierta en teja de asbesto, con esto tenía la posibilidad de comprobar los aportes específicos en mejoramiento de las condiciones térmicas de dos tipos de vivienda comunes en este sector.
Para esto diseñé un sistema modular de cubiertas verdes, estas se instalaron en las viviendas y se tomaron datos de la temperatura interior y exterior, buscando con esto conocer cuánto podía llegar a aportar este sistema en la regulación térmica, además, desde luego, de los grandes e importantes aportes sociales y ambientales.
Las familias eligieron los productos que serías sembrados en las cubiertas. Por su gusto o su preferencia alimenticia eligieron aromáticas, lechugas, acelgas, cebolla, perejil, rábano, cebolla, cilantro, entre otras. Para iniciar toda la producción llevamos las plántulas y así ganamos algo de tiempo. Poco a poco las familias empezaron a ver los aportes que tenía el sistema en su vivienda, en su estado de ánimo y en su economía familiar, y siguieron produciendo las mismas plantas, pero esta vez a partir de semillas que iban obteniendo. En ese momento comprobamos el éxito del proyecto, ya que las familias adoptaron todo este sistema de cubiertas para sus casas.
Un impacto adicional que no he mencionado se relaciona con los materiales usados. El objetivo es reproducir este sistema a partir de material reciclado, ya estamos haciendo los estudios del material,. El reto sigue siendo la necesidad contar con capital para poder iniciar la producción y replicar el proyecto de forma masiva.. Lo ideal es generar una red comunitaria de constructoras, empresas privadas o sencillamente personas particulares que adopten el sistema, parte de los rendimientos de esta forma de operación se destina a subsidiar parte del sistema para otras familias que no cuenten con los recursos para implementarlo por cuenta propia en sus viviendas.
Actualmente el proyecto sigue en ejecución en Usme y estamos haciendo estudios para replicarlo en Altos del Pino, en Soacha. En esta oportunidad está liderado por el Colectivo ESCAPE, conformado por la misma comunidad. Ellos mismos han sido quienes se han puesto a la tarea de buscar herramientas para mejorar la calidad de vida de las familias y de la comunidad en general.. Se busca construir un edificio que se use como aula educativa, artística y ambiental. En ese edificio aplicaremos el sistema en la cubierta, complementado con prácticas de agricultura a suelo directo y con ejercicios como el compostaje y tratamientos de agua mediante humedales artificiales. Ahora mismo estamos en la fase de diseño, siempre involucrando a la comunidad.
Soy completamente consiente de que este tipo de iniciativas llevan tiempo y esfuerzo, y yo estoy dispuesta para aportar todo lo que he podido aprender. En Usme muchas personas están interesadas en tener este sistema en sus viviendas. Así que estoy buscando los fondos para producir las bandejas y empezar su comercialización. Las primeras unidades las produje con recursos propios, ahora debo trajabar en la sostenibilidad del proyecto, de la que tengo plena seguridad.

